Momento de conocernos

Tú mejor que nadie sabes cómo puedo contribuirte

Quizás aún no conozco tu historia, ¡oh, y descuida!, no me la tienes que contar, pero si sientes confianza o curiosidad por escribirme, siéntete libre de hacerlo.

¡SOLO TEN CUIDADO!

Una vez mi amigo me dijo que tengo facilidad para hacer que las personas me cuenten de más. Te doy un ejemplo:

Se supone que los taxistas son el paño de lágrimas de los pasajeros, ¿cierto? No en mi caso.

Ellos terminan contándome cuándo se divorciaron, cuánto ganan y precisamente hoy conocí a un conductor que me dijo «mi hija y su esposo son muy ricos, pero me dicen que no lo cuente porque podría ser peligroso, pero bueno, sentí confianza». ¡Imagínate! Yo más bien pienso que tengo un talento para escuchar.

Así que, a partir de aquí, depende de ti.